en memoria
  Página principal

CARTA ABIERTA DE JAIME A SU AMIGO ANTONIO

¡Fuerza! Una, dos y tres,.. ¡Fuerza! Ya te has ido pero yo seguiré teniendo fuerza. Fuerza para transmitírsela a tu familia, fuerza para mi trabajo y fuerza para seguir durmiendo a solas con mi pena, que ya sabes que has descerrajado hasta el más profundo límite. Y ésta será la única vez que lo diré porque yo también necesito que sepáis que su pérdida me ha dejado roto.

Pero tengo fuerza. La que me ha dado siete años de una amistad más allá de lo profesional, con lo difícil que es explicarle a la gente de un mundo tan interesado esta expresión. La que me han dado la demostración de entereza, lucha y amor de tu familia, de toda ella sin excepciones en estos días de brega junto a ti. Y la fuerza que tú me has transmitido mientras has luchado por unir a todos durante los tres días que has estado durmiendo antes de irte a ver al abuelo.

Y con esa fuerza estoy escribiendo unas líneas para deletrear emociones en un rinconcito de letras. Sí, Antonio, perdona que haya obviado los mil folios en los que hablo de lo que tienes de bueno pero no había sitio. Y de lo malo no te preocupes que me cabe en cuatro letras: nada.

Y habiendo escrito ya tantos folios me alegro de que ya sólo me quede sitio para decir gracias. Gracias por darme la oportunidad de ser tu representante tan sólo el día de nuestro apretón de manos y tu amigo el resto de los días que hemos compartido juntos.

Gracias por confiar en mí siempre, por respetarme y también por ayudarme en los malos momentos, por hablar con orgullo de mí cuando yo no escuchaba y por enseñarme tanto siendo un niño. Y por último, gracias por hacer posible que, hablando de lo que has aportado a mi vida, sirva para que todos sepan que es lo mismo que has dado a todos los que te han rodeado, y esto no sea una carta íntima sino una forma de responder al deseo de la gente de saber cómo eras.

Una última cosa, ahora que estabas un poco liado contigo mismo, además de la fuerza que tú me enviabas, mi fuerza ha venido de mi gente, tú lo sabes, pero ellos quizá no y tenía que decírselo. Gracias papá, gracias mil veces más, mamá. Y gracias hermanos y amigos que sin recibir ni un triste mensaje a cambio habéis estado dando aliento a través de este loco teléfono que no ha parado.

Ya está Antoñito, ya está crack… Ya lo he sacado, que me hacía falta. Cuídate siempre. Ya sabes que seguiré cuidando de todos aunque me hayas obligado a esperar unos 18 años para representar a Antonio Puerta Roldán. Y sí, no me metas prisa que también voy a dar las gracias al pedazo de gente que hay en el hospital Virgen del Rocío y a todos aquellos que han luchado contigo desde ese «puto mareo». ¡Ah! Y que ya te aviso para decirte el día del Campus que estoy negociando ahí arriba con San Pedro.

¡Fuerza!, crack. Yo seguiré sintiéndote siempre junto a mí.

Jaime Rodríguez de Moya.- (Amigo y agente de Antonio)
(Publicado en prensa sevillana. 30/08/07)

fuerza
 
 
Optimizado para: 800 x 600 pixeles y navegador 5.0 o superior. Diseño: modaWEB